En un mundo donde la sostenibilidad es clave para el futuro del transporte, compañías como Sesé están liderando la revolución verde en el sector de los camiones.
Con un aumento del 500% en el consumo de combustible renovable, la compañía no solo está reduciendo su huella de carbono, sino también marcando el camino hacia una logística más eficiente y respetuosa con el medio ambiente. ¿Cómo lo están logrando? Te lo contamos.
El volumen consumido en 2024 (5,6 millones de litros) ha permitido a Sesé recorrer más de 18 millones de kilómetros evitando hasta el 90% de las emisiones de CO2. Una distancia equivalente a atravesar Europa más de 4.000 veces desde Algeciras (España) hasta Cabo Norte (Noruega).
Solo el pasado año, la compañía emitió un 18% menos de gases de efecto invernadero gracias al uso de combustible renovable en sus rutas internacionales, permitiendo una reducción de hasta el 90% de las emisiones por trayecto.
Como parte de su compromiso con la sostenibilidad y la descarbonización de sus procesos, Sesé alcanzó en 2024 el mayor acuerdo de suministro de combustible renovable en España junto a Repsol.
Un volumen de 8 millones de litros que Sesé ha utilizado en la mitad del plazo previsto y que permite a la compañía avanzar en su objetivo de ser una compañía neutra en emisiones en 2050.
Promotores del cambio en España
Sesé preside, desde el pasado año, la Asociación CRECEMOS, cuyo objetivo es impulsar la economía circular en España y el uso de combustibles renovables como una opción ya disponible y complementaria para descarbonizar todos los segmentos del transporte: terrestre, aéreo y marítimo.
La agrupación está formada por 35 compañías líderes en energía, materias primas, industria, transporte y retail; que representan toda la cadena de valor de los combustibles renovables y que promueven la neutralidad tecnológica.
Es decir, contemplar todas las soluciones disponibles para la movilidad para que se complementen y acompañen en la descarbonización del transporte.
El combustible renovable utilizado permite reducir hasta un 90% las emisiones de CO2 en comparación con el combustible de origen mineral que sustituye, ya que se produce a partir de residuos como aceites vegetales usados, grasas animales y residuos agrícolas y forestales.
Una solución que ya está disponible y es eficiente en cuestión de coste para la descarbonización de todos los sectores del transporte.



