Según los datos facilitados por la Asociación Nacional de Transportistas de Portavehículos Transportave, federada en Fenadismer, el seguimiento del paro se sitúa sobre el 80% de autónomos y empresas del sector de portavehículos. Cabe señalar que más de 3.000 vehículos están llamados a este paro.
Y como señalan, la medida de fuerza está afectando a la mayoría de las fábricas de automoción situadas en España. Hasta la fecha, no se ha alcanzado aún acuerdo alguno con los operadores logísticos con los cuales la mayoría de pymes y autónomos trabajan en exclusiva.
Por ello desde Transportave advierten que de persistir esta situación, «muchos de ellos no van a ser capaces de retomar la actividad, debido a la ruina a la que les han llevado».
«De hecho los principales operadores siguen sin sentarse a negociar en la mesa constituida al efecto. Sin embargo estos operadores están dedicándose a contactar directamente con sus subcontratados ofreciéndoles condiciones económicas de miseria, sin atender a la situación de ruina que están viviendo, intentando romper por todos los medios la unión que está cohesionando este paro y, a su vez, tratando de intoxicar la realidad presionando a sus propios colaboradores para que reinicien la actividad».
Como ha venido informando Fenadismer, la crítica situación en que se encuentran el millar de pymes y transportistas autónomos dedicados al transporte de portavehículos en España, motivó que su asociación representativa Transportave planteará un ultimátum en forma de paro indefinido a sus empresas cargadoras, principalmente operadores logísticos y grandes flotistas que controlan dicho subsector de transporte.
Éstos les demandan la adopción de un paquete urgente de medidas de supervivencia de su actividad, tanto en sus condiciones económicas, adaptándolas a las subidas del precio del carburante habidas en el último año, como en el desarrollo de sus condiciones de trabajo.
Pese a que las partes han mantenido ya varios contactos para negociar un posible acuerdo, aún se está lejos de poder alcanzarlo, lo que impide desconvocar el paro.



