Schmitz Cargobull lleva meses registrando una entrada de pedidos en constante aumento. Con respecto a los meses equivalentes del año anterior, las cifras de producción han subido aproximadamente un 30 %, sobre todo impulsado por la fuerte demanda de frigoríficos.
Esta elevada demanda se debe también en buena parte a la presencia en grandes ferias en el extranjero. En estos eventos, los clientes pudieron convencerse de primera mano acerca de la calidad de los vehículos y al mismo tiempo hacer pedidos de semirremolques individualizados.
Esto ha llevado a que la fábrica de Vreden (Alemania) funcione a pleno rendimiento, a tres turnos los siete días de la semana para fabricar unos 1500 vehículos al mes.
De este modo, Schmitz Cargobull ha flexibilizado sus centros de producción con componentes modulares y procesos estructurados que abarcan todas las líneas de producción. Así se garantiza que los clientes reciben muy rápido su vehículo «hecho a medida».
Ulrich Schöpker, director de ventas del fabricante alemán, achaca el éxito de los semirremolques furgón de Schmitz Cargobull “por un lado a la elevada calidad y fiabilidad de los vehículos y, por otra parte, a los servicios integrales prestados en toda Europa y que abarcan todas las facetas de los vehículos”.



