Ante las informaciones que se están últimamente difundiendo sobre el posible incremento de 40 a 44 toneladas de la masa máxima autorizada para los vehículos de transporte de mercancías por carretera, desde la Unión de Operadores de Transporte Comodal (UOTC) y la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC) manifiestan su oposición a la medida, pues según aseguran supondría la “sentencia de muerte” del transporte combinado (carretera-ferrocarril).
“Subir 4 toneladas la MMA de los camiones habituales de transporte de mercancías por carretera haría muy poco competitivo o directamente mataría nuestro mercado de transporte combinado, y eso resultaría muy negativo porque perjudicaría al ya maltrecho transporte intermodal terrestre de mercancías por ferrocarril y carretera”, advierte Antonio Pérez Millán, presidente de UOTC.
Cuando el Gobierno modificó el anexo 9 del Reglamento General de Vehículos en junio de 2017 para aumentar las dimensiones y masas máximas de los vehículos industriales, y que afecta de forma directa a los vehículos que transportan mercancías, lo hizo con la justificación medioambiental, en base al argumento de que, a mayor carga soportada por los camiones, se reduciría su número sobre el asfalto y, por tanto, su contaminación. Pero desde UOTC-ASTIC se oponen a este argumento pues prescinde del incremento de contaminación como consecuencia del exceso de peso, de la disminución de la velocidad media de los tránsitos, lo que provocará un aumento del tiempo necesario para realizar los desplazamientos y un aumento de horas de funcionamiento de los motores, así como del incremento de la accidentalidad asociado y del deterioro de la infraestructura, que no es en absoluto lineal con respecto al incremento de peso.
De la misma manera, tampoco les parece viable a ambas asociaciones elevar la altura de los camiones hasta los 4,5 metros pues conllevaría un impacto negativo para el transporte combinado dado los gálibos existentes en los ferrocarriles españoles.



