Recordarán que este verano volvieron a reproducirse los ataques de los agroterroristas franceses contra los camiones españoles cargados de fruta y carne. Asistimos atónitos a una serie de escenas que recogían perfectamente a las hordas agrícolas del otro lado de los Pirineos, mientras volcaban los palets de fruta, los esparcían por el suelo y les calaban fuego o la rociaban de gasóleo para hacerla inservible. Esos actos de vandalismo cometidos impunemente nos da una clara idea de la pasividad de la Gendarmería, una gendarmería que tan activa se muestra a la hora de perseguir, denunciar e incluso inmovilizar a nuestros camiones del Frigo.
Todos esperábamos una respuesta contundente de nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores o de la Ministra de Agricultura. Una queja formal, oficial ante las autoridades francesas pidiendo el cese una vez por todas de los ilegítimos ataques. Ilusos fuimos porque nunca llegó: el inmovilismo de nuestros representantes ante los sucesos, el autismo de los que deben defender nuestro derechos quedó una vez más de manifiesto ante la ineptitud de nuestro gobernantes. Los únicos que movieron ficha fueron los productores de frutas y hortalizas, así como la federación de cooperativas agrarias y ganaderas y determinadas asociaciones de transportistas.
¿Tanto les cuesta a los gobernantes, títeres y marionetas de Bruselas, defender nuestra seguridad, nuestra libre circulación en una Europa sin fronteras?. Afortunadamente los daños personales que hubo que lamentar fueron leves…Pero, ¿hasta cuándo van a permitirlo nuestras autoridades?
Déjanos tu opinión, entre todos hemos de acabar con los ataques a los camiones españoles, ya que nuestro gobierno no vela por nuestra seguridad.




