Al igual que hay muchos tipos de mercancías y en consecuencia diversos tipos de transporte, también hay un sinfín de actividades auxiliares que rodean al transporte por carretera. A continuación, repasaremos las cuatro principales.
Precisamente por esa variedad en la naturaleza de mercancías y transportes, no en pocas ocasiones, es imposible que el transporte de una mercancía se limite a un simple acuerdo entre vendedor, comprador y transportista. Ahí nacen estas empresas que contribuyen a optimizar las operaciones de transporte para que sean más rentables y efectivas.
De forma general, como actividades auxiliares del transporte podemos enumerar figuras como las agencias de transporte, los transitarios, almacenistas o distribuidores y los operadores logísticos. Todos ellos tienen una función muy concreta en la cadena logística y deben colaborar entre ellos como una máquina bien engrasada.
Las empresas especializadas en intermediar la contratación de un transporte de mercancías entre los usuarios y los transportistas se consideran agencias de transporte. Es decir, pueden ejercer operaciones de gestión, información, incluso ofertar las cargas y los servicios necesarios para llevar a cabo una contratación de transportes.
Eso sí, éstas deberán contratar el modo de transporte en nombre propio y asumir el rol de cargador con respecto al transportista, y el de transportista frente al cargador. Las agencias pueden realizar cargas completas o fraccionadas, dependerá en qué hayan escogido especializarse.
La mayor diferencia entre las de cargas completas o fraccionadas será el número de actuaciones que se precisen por su parte. En las completas no intervendrán más que en la carga y la entrega al destinatario, mientras que, en cargas fraccionadas, efectuarán operaciones adicionales con la mercancía como manipulación, almacenaje, agrupamiento, embalaje o distribución, entre otras.
Las actividades de los transitarios se asemejan bastante a las de las agencias de transporte, pero siempre en el ámbito internacional. A las anteriormente mencionadas, se le sumarán gestiones administrativas, fiscales, aduaneras y logísticas propias del paso fronterizo de las mercancías. Éstos también suelen intervenir en transporte interior si las mercancías transportadas provienen o es la continuación de un transporte internacional.
El tercer grupo de estas actividades auxiliares del transporte lo ocupan los almacenistas o distribuidores. Son aquellas empresas que reciben y guardan en depósito las mercancías de otros, realizando labores de almacenaje, controles, grupaje o desagregación, preparación de pedidos, entre otras tareas propias antes de su distribución.
Por último, aunque no menos importante en el sector del transporte, encontramos a los operadores logísticos o de transporte , los que se especializan en organizar, gestionar y controlar las operaciones de aprovisionamiento, por cuenta ajena. Es decir, diseñan para sus clientes el aprovisionamiento, transporte, almacenaje o distribución necesarios para la actividad que desarrollen.
En España existen 7.520 empresas autorizadas para efectuar actividades de operador de transporte de mercancías, al amparo de su autorización administrativa y su tarjeta con la clave OT.



