Tras la reciente propuesta por parte de Aseta, Asociación de Sociedades Españolas Concesionarias de Autopistas, al Gobierno para incentivar la inversión pública sin impactar en el déficit público, según dicen, ya ha ocasionado las primeras reacciones en el sector del transporte. En este caso de Astic, que afirma que las declaraciones del Presidente de Aseta, suponen un peligro para el sector del transporte por carretera.
Entre dichas medidas, destaca la implantación de un sistema de tarificación en la red actualmente libre de peaje, con el que se podrían obtener fondos de manera recurrente que permitirían garantizar la conservación y el mantenimiento de los 12.000 km de autovías que existen en España, eso sí, a costa de los que más transitan por ellas. En el mismo marco también se contempla una batería de actuaciones para la ampliación y mejora de las autopistas de peaje existentes que tienen unos niveles de tráfico afianzados. Dichas actuaciones se centrarían en los ámbitos de la seguridad vial, el medio ambiente, la calidad y servicio y podrían llevarse a cabo con carácter inmediato.
Aseta asegura que con esta medida generaría unos 24.000 puestos de trabajo, mientras que, el representante de Astic afirma que esta propuesta no tiene en cuenta los más de 500.000 empleos directos que genera el sector del transporte por carretera y que con este tipo de alternativas verían muy complicada su continuidad.
Se ha estimado que las inversiones podrían alcanzar un total de 1.334,7 millones de euros y suponer un retorno fiscal para la Administración de 760,8 millones de euros.



