En 2012, Peugeot lanzó su Design Lab, un estudio de diseño al servicio de clientes externos. Su misión principal es la concepción de productos y experiencias en todos los sectores de actividad fuera del automóvil.
Fruto de esta innovación, Peugeot presenta su propuesta de FoodTruck: una furgoneta que, una vez detenida, se convierte en un espacio de restauración que ha sido bautizado como Le Bistrot du Lion.
Para Gilles Vidal, director de diseño de Peugeot, “nuestro objetivo es apelar al máximo a los sentidos: la vista, el gusto, el olor, el oído y el tacto, con una modernidad y una armonía propias de Peugeot”. En este sentido, para Cathal Loughnane, responsable del Design Lab, “los usuarios son siempre el centro de nuestras creaciones. Para el Peugeot FoodTruck hemos pensado tanto en los que van a cocinar como en los que van a disfrutar del servicio. No hay fronteras entre el interior y el exterior. De manera que todos pueden ver cómo el chef prepara los platos. Cuando se mueve es un furgón compacto con los códigos de diseño propios de la marca y cuando se inmoviliza se transforma en el restaurante Le Bistrot du Lion”.
Alta cocina
Cuando el FoodTruck llega a destino, despliega sus alas y dobla su envergadura. Se compone de espacios de preparación, restauración y refresco, a los que se añade una zona dedicada a las mezclas de música. Con capacidad para 30 personas, no hay detalle que no esté contemplado. Para no perder ningún paso en la preparación de los platos, todo está registrado por una pantalla de 46” y un conjunto de 8 altavoces de medios y 32 tweeters repartidos entre la furgoneta y el remolque. Asimismo, los chefs disponen para cocinar de cuatro placas de grill y de inducción, así como de una freidora. Un sistema de extracción garantiza la calidad del aire, mientras que unos bajos refrigerados con una capacidad de 400 litros se encargan de mantener los alimentos en perfecto estado. Un armario refrigerado de 350 litros mantiene las bebidas frescas, a lo que se suma una máquina de café.








