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Opel Blitz, un aljibe de época

En primera instancia y algo insólito en el orden que solemos mantener a la hora de montar nuestras maquetas, comenzaremos por armar la cabina de este Opel Blitz, reconvertido en cisterna, que, por lo general, suele quedarse para lo último.

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Empezamos por el fondo para añadirle los dos costados que configuran el morro del camión y las puertas de acceso. Continuamos con la rejilla delantera y el capot del motor.

Para este modelo, el fabricante ha escogido el techo de lona y no de chapa como suele ser habitual. Cuando todo lo anterior permanece armado lo pintamos de color verde caqui, para que adquiera un aire militar.

Opel Blitz aljibe

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El turno del aljibe

Mientras la cabina espera secando la capa de pintura, pasaremos a trabajar sobre la cuba. Ésta viene seccionada en dos partes longitudinales, así que las unimos como si se tratase de dos cáscaras.

Acto seguido procedemos a incorporar la cúpula del techo, y en este punto del proceso, incluiremos algo de nuestra cosecha propia. Abriremos las puertas traseras de la bomba, que cabe destacar que da algo más de trabajo, pero creemos que merece la pena.

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También contaremos con más faena a la hora de sacar las luces en el apartado de la pintura, pero a la vista está el resultado. Para finalizar el aljibe procedemos a pintarlo en el mismo verde de la cabina y dejaremos secar mientras nos centramos en el chasis.

La estructura para el final

Como os reseñábamos al principio del texto, en esta ocasión hemos invertido un poco el proceso, y en esta etapa nos centraremos en montar el chasis. Esta estructura cuenta con una sola pieza a la que le incorporamos los soportes y las ballestas, tanto traseras como delanteras, y el eje direccional anterior, que aunque sólo consta de Opel Blitz aljibecinco piezas, requiere un delicadeza extrema.

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Sobre todo, armaos de paciencia antes de poneros con él. Seguimos con el motor y la caja de cambios, integrados por dos piezas.

Mientras, continuamos con la transmisión, el gancho trasero de remolque, el depósito de gasoil, que está debajo de los asientos, etc. Para rematar lo pintamos todo en color negro mate. Una vez que esté seco, le añadimos el radiador, el tubo de escape, las llantas seccionadas por la banda de rodadura, y, en último lugar, las gomas de las cubiertas.

Por último, nos queda sacar las luces en el esquema de pinturas y colocar las placas de matrícula para finalizar el trabajo envejeciéndolo todo convenientemente a gusto de cada usuario. Aunque en esta maqueta nos hemos salido un poco de las indicaciones del constructor, siempre debemos tener en cuenta sus consejos y mantener las instrucciones de montaje bien presentes.

Más trucos

El eje está compuesto de dos partes separadas por un corte longitudinal, dos manguetas con sus correspondientes vieletas y la barra direccional que las conecta las de la izquierda y derecha, y que consiguen mover las ruedas hacia ambos lados.

Para armar un eje de este tipo, en primer lugar, después de leer bien las instrucciones y situar todas las piezas, cogeremos la mitad del eje y la pondremos sobre la mesa con la parte a unir con la otra pieza mirando hacia arriba. Con la ayuda de un palillo pondremos pegamento en la zona de unión.

Sobre todo no apliquéis cola en los extremos, puesto que la dirección quedaría bloqueada. Acto seguido, sacáis las manguetas, que no debéis intercambiar, ya que tienen posición y una vez colocadas no podréis cambiarlas. Ahora ponéis la otra mitad del eje encima; para unirla bien, nos ayudamos con dos pinzas de tender la ropa para ejercer presión continua.

Con el estañador, y con sumo cuidado con las piezas de plástico, soldamos los extremos del eje entre sí, para que no se escapen las manguetas. Por último, colocamos el eje en las ballestas y la barra de la dirección.

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