Por Juan Montenegro, director de SOLO CAMIÓN.
… “Partimos cuando nacemos, andamos mientras vivimos y llegamos al tiempo que fenecemos…Este mundo fuera bueno si lo usásemos bien, como debemos, es decir, si lo usáramos para probar nuestra virtud… Ved de cuán poco valor son las cosas tras las que andamos y corremos, que en este mundo traidor aun primero que muramos las perdemos” **
Lo siento, Rosa, no sé qué decirte. De verdad que no sé qué decirte. Las palabras enmudecen en ocasiones. Esta es una de ellas. Lo siento, Carolina y Rosa María. Me pasa lo mismo que con mamá. Ni siquiera qué deciros. Puedo hacerme una idea del momento actual, ponerme en situación. Porque, lamentablemente, los que hemos pasado por esa circunstancia conocemos el dolor y la tristeza que embadurna todo.
A veces las palabras pierden cualquier sentido, cualquier significado. No es fácil decirlas. Por eso eché mano de Jorge Manrique y las “Coplas por la muerte de su padre” **, mientras me iban surgiendo en cascada y recordaba los ratos y las risas que hemos echado con el Peri, esposo, padre, abuelo y amigo entre los amigos.
He recordado la habilidad que tenía para gastar bromas de las que todos disfrutábamos, la creatividad que tenía para ingeniárselas y llevarlas a la práctica. Si encima contaba con la complicidad o tenía a su lado al Corti, al Chicho, a Colorines o a alguno de la tropa… Apaga y vámonos o enfila camino del burladero para que no te pillen y seas tú el blanco del ingenio de la parejita alicantina.
Por cierto, cuando me llegó la noticia, la triste noticia, no daba crédito de lo sucedido. No lo creía y tuve que llamar a Cortijo. Mientras hablaba con él mantenía un halo de esperanza. Pensaba en la posibilidad de que pudiera estar equivocado, mal informado. Pero no ha sido así. Abatido y muy apesadumbrado, el Corti me confirmaba lo que no quería escuchar, lo que nadie quería escuchar…
Qué buena tropa, qué pandilla forman Pepito, el de Los Belones; Antonio, el de Sax; el Buitre, el Chicho, Sanz, Colorines, Cortijo… qué buenos ratos se han echado cuando la tribu se juntaba al completo… No sé, Rosa…hay quien dice que los hombres buenos hacen falta en otro lado. Que por eso se van pronto.
Que nos dejan con lo que nos enseñaron para que lo pongamos en práctica… sea como fuere, ahora nos toca a todos: a ti, Rosa, a Carolina, a Rosa María… a esa pandilla de camioneros que, como todos nosotros, también se quedaron huérfanos del Peri. Lo siento, Rosa. Lo lamento en el alma porque no supe qué deciros, qué escribiros. Ahora mismo, en la distancia, solo puedo enviaros un abrazo muy fuerte.



