La Dirección General de Tráfico, en colaboración con la Autoridade Nacional de Segurança Rodoviária portuguesa, pone en marcha desde hoy viernes una serie de medidas especiales para regular la circulación y velar por la seguridad de los desplazamientos que se realicen por carretera con destino a Lisboa, capital en la que el sábado se celebra el partido de futbol de la final de la Champions League que disputan los equipos del Real Madrid y Atlético de Madrid.
Se prevé que acudan por carretera a este espectáculo deportivo unos 15.000 vehículos, que principalmente realizarán el trayecto entre Madrid y Lisboa, accediendo a Portugal a través de Badajoz. Para este itinerario la carretera utilizada será la A-5, autovía de Extremadura, con una distancia de 404 kilómetros entre Madrid y Badajoz. Dado que las dos aficiones van a viajar juntas, utilizando la misma carretera y las mismas áreas de servicio, para el buen desarrollo de los viajes la DGT ha solicitado la colaboración de ambos clubes, los cuales han mostrado su total disposición a colaborar en transmitir a sus respectivos aficionados los consejos de seguridad vial necesarios para realizar el trayecto por carretera para acudir a presenciar este acontecimiento deportivo.
Entre el viernes y el domingo, más de 300 agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil prestarán servicio para dar asistencia a los ciudadanos que realicen este viaje y regular la circulación de los vehículos que transiten por carretera. Estos agentes realizarán también tareas de vigilancia, con intensificación de controles de velocidad, alcohol/drogas y conductas antirreglamentarias o peligrosas durante la conducción de vehículos, con el fin de garantizar la seguridad de la circulación.
También está prevista la participación de dos helicópteros de la DGT, uno de ellos llevará radar (Pegasus), que realizarán labores de información al Centro de Gestión de Tráfico, vigilancia de la circulación con grabación y denuncia de infracciones.
En el operativo colaboran las autoridades españolas y portuguesas, con intercambio constante de información entre los centros de gestión del tráfico de ambos países, lo que facilitará la comunicación a los conductores de todas las incidencias que puedan afectar a la circulación, a través de los paneles de mensajes instalados en las carreteras.
Los ciudadanos que viajen a Lisboa, una vez traspasada la frontera, deben tener en cuenta que casi todas las autovías en Portugal son de pago. La entrada por Badajoz dispone de un peaje manual, es decir con cabinas de pago. No así las entradas desde Galicia o Salamanca cuyo pago debe realizarse por medios electrónicos.
Por su parte y ante tal avalancha de desplazamientos, el RACE y el Automóvil Club de Portugal (ACP) reforzarán sus servicios de asistencia durante este fin de semana en previsión de las posibles incidencias que puedan surgir.
En las carreteras españolas de acceso al país vecino, los servicios del RACE adyacentes a la N-5 se verán duplicados para agilizar aún más la atención a sus socios, teniendo casi un servicio de asistencia cada 4 kilómetros. En los casos de que las incidencias se den en Portugal, el ACP realizarán los servicios que se pudiesen necesitar en su territorio para los socios RACE, reforzando ellos también sus operativos en las zonas que se vean afectadas del incremento de tráfico para ver el espectáculo.
No sólo los servicios de carretera, sino que los Call Center de ambos Automóviles Clubs dispondrán también de un refuerzo especial para aquellas asistencias personales que los socios puedan necesitar en los desplazamientos que realicen.



