Madrid presenta las condiciones más complicadas para los camiones entre las siete capitales europeas analizadas en el Índice de eficiencia de transporte urbano de mercancías de Geotab.
La combinación de congestión persistente, escasas franjas de circulación favorable y tiempos de viaje difíciles de prever limita la capacidad de las empresas para organizar sus operaciones. El estudio se basa en datos de vehículos conectados correspondientes a todo 2025.
El informe también cuestiona la idea de que los camiones sean siempre los vehículos que peor se desenvuelven en el tráfico urbano. En cinco de las siete ciudades estudiadas, las operaciones de transporte profesional obtienen mejores puntuaciones de eficiencia vial que los turismos. Madrid y Londres son las dos excepciones.
Madrid: congestión y poca capacidad de previsión
En la capital española, los camiones obtienen 22 puntos sobre 100, frente a los 28 de los turismos. Ambas puntuaciones son bajas, pero el transporte profesional se encuentra con dificultades añadidas: Madrid registra una puntuación de solo 8 en el indicador de idoneidad de la red para los camiones, la menor del conjunto analizado.
Según Geotab, este resultado refleja que prácticamente no existen franjas horarias con condiciones operativas favorables para los vehículos comerciales. Por tanto, desplazar los servicios fuera de las horas punta no ofrece el mismo margen de mejora que en otras ciudades.
A ello se suma la incertidumbre sobre la duración de los recorridos. Madrid obtiene 33 puntos en el indicador de variabilidad de los tiempos de trayecto de los camiones, menos de la mitad que la siguiente ciudad con peor resultado. Para una flota, esto supone enfrentarse no solo a retrasos, sino también a dificultades para anticiparlos y ajustar la planificación.
La planificación profesional marca diferencias
El panorama cambia en Roma, Berlín, Dublín, Ámsterdam y París, donde los camiones superan a los turismos en eficiencia vial. La mayor diferencia se registra en Roma, con 26 puntos a favor del transporte profesional. Berlín también destaca, mientras que Dublín y Ámsterdam presentan ventajas de dos dígitos.
El informe apunta a que estos resultados pueden explicarse, en parte, por la programación de servicios fuera de las horas punta y la planificación profesional de las rutas. Las franjas de acceso para mercancías y la disponibilidad de itinerarios alternativos también pueden facilitar una operativa más eficiente.
París presenta una situación particular: los camiones obtienen mejores resultados que los turismos pese a registrar la mayor tasa de ralentí del estudio, porque los vehículos de pasajeros se enfrentan a condiciones todavía más desfavorables.

Qué mide realmente el estudio
El índice analiza la eficiencia vial, no qué vehículo consume menos combustible en términos absolutos. Las puntuaciones, de 0 a 100, valoran la congestión, las horas de circulación fluida, la previsibilidad de los desplazamientos y el tiempo que los vehículos permanecen al ralentí durante los trayectos. Una puntuación alta indica un entorno operativo más favorable.
El comportamiento del tráfico representa el 75% de la puntuación de cada tipo de vehículo. El 25% restante corresponde al ralentí, utilizado como indicador del desperdicio asociado a la congestión, los cuellos de botella y la sincronización semafórica. Los resultados proceden de una muestra de vehículos conectados, no de un censo completo del tráfico.
La gestión de flotas también tiene límites
Para los transportistas, la principal conclusión es que una buena planificación puede mejorar el rendimiento, pero no compensar por completo una red congestionada y poco previsible. Geotab señala que los datos permiten identificar dónde los costes responden a la organización de las operaciones y dónde están condicionados por la infraestructura o la regulación.
«La suposición de que los camiones son siempre la principal fuente de ineficiencia en las carreteras urbanas no se sostiene a la luz de estos datos», afirma Miguel Fayos, responsable de ingeniería de soluciones para EMEA en Geotab. El análisis sitúa así la planificación de rutas y horarios como una ventaja del transporte profesional, aunque en ciudades como Madrid el margen de actuación siga siendo limitado.






