Los trabajadores del fabricante de neumáticos y componentes para vehículos Continental Automotive en Rubí (Barcelona) han convocado huelga el miércoles 15 y el viernes 24 de enero ante el «inmovilismo» de la empresa, según se anunciaba en un comunicado del comité de empresa.
El fabricante de componentes automovilísticos anunciaba el mes pasado que no contaba con la planta, puesto que consideraba que los productos que ésta genera están obsoletos, y que buscaba un comprador. Continental emplea en Rubí a unas 760 personas, dedicadas principalmente a la fabricación de pantallas y controles analógicos.
La venta de la planta de Rubí forma parte de un plan de reestructuración global de Continental, que anunció a finales de noviembre del pasado año y que cifró en más de 5.000 despidos en todo el mundo. Esto tiene como telón de fondo la transición de la industria automovilística a la movilidad eléctrica, que se ha visto acelerada por el endurecimiento de las leyes sobre emisiones, lo que ha dado lugar a una drástica disminución de la demanda de componentes hidráulicos.
Según portavoces de Continental aseguran que el proceso de reindustralización de las instalaciones en Rubí, con la posible venta de las mismas, servirá «para asegurar su futuro y viabilidad». Aunque se presume la tramitación de un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectaría alrededor de unos 200 empleados, del total del la plantilla.
Hoy, martes 14 de enero, está prevista una mediación en el Tribunal Laboral de Catalunya. Mientras que los sindicatos han amenazado de que, si la empresa no les aclara varias de las principales incógnitas sobre el proceso, la huelga se llevará a cabo. No solo el día 15 de enero, sino que el próximo 24 de enero habrá otra.






