Todos coincidimos en que las baterías en los camiones eléctricos constituyen la parte más importante para su desarrollo. La constante evolución de estos elementos marcará el devenir de la electromovilidad.
Está claro que cuando abordamos la compra de un vehículo son muchas las variantes en las que debemos fijarnos. Cuando hablamos de un camión eléctrico lo primero que se nos plantea es cuánta autonomía tiene con las baterías que incorpora. Pero, no nos engañemos, no es esta característica la única que hemos de tener en cuenta. Detalles como la eficiencia, potencia, ciclos de vida o velocidad de carga son igualmente importantes.
En general, las tecnologías empleadas en los camiones eléctricos siguen el camino que marcan los coches, por lo que cuando hablamos de baterías, estamos avocados a intuir que todo lo conseguido con los vehículos de menor tamaño llegará tarde o temprano a los camiones.

En este sentido, los vehículos pesados parten con una desventaja muy grande con respecto a un coche, y no es otra que el tema del peso. Como hemos explicado otras veces, un coche eléctrico de aproximadamente dos toneladas podrá llevar entre pasajeros y carga unos 700 Kg, lo que supone una tercera parte del peso del coche.
En un camión, que está pensado precisamente para llevar carga y tare, por ejemplo, 10 toneladas podremos llevar hasta cerca del triple de su peso inicial.
Por otro parte, el peso de las baterías influye también negativamente, ya que se estima que unas baterías actuales de 600 KW, están en torno a 3.600 Kg, con lo que conlleva a la hora de ajustar la tara del camión.
Un coche de tamaño medio tiene un consumo estimado de batería de unos 15 KWpara recorrer 100 Km, mientras que en un camión estas cifras se disparan y fácilmente podemos alcanzar entre 100 y 200 KW, según la carga que llevemos para realizar esos 100 Km.
Extrapolando estos datos, estamos hablando de que en un coche con una batería de 60 KW, podremos hacer cerca de 400 kilómetros, mientras que para realizar esos mismos kilómetros en un camión, necesitaremos aproximadamente una batería de 600 KW.

En el momento en que estamos y según varios informes económicos internacionales, los grandes fabricantes de baterías estiman que el coste por KW de las baterías actuales es de aproximadamente unos 50-60 euros, por lo que si hacemos un cálculo rápido, equipar una batería para el camión con 600 KW ronda entre 30.000-40.000 euros.
Presente y futuro
En la actualidad, el sistema más usado para alimentar un camión eléctrico son las baterías de iones de litio, aunque las marcas están constantemente actualizando sus productos. Parece que estas baterías han llegado ya a unas cotas en las que es difícil hacerlas con mayor densidad, y que por tanto dispongan de más capacidad.
Se estima que la vida útil de este tipo de baterías es de unos 10 años, aunque eso está por ver. También contamos con las NCM (Níquel, Cadmio y Manganeso) y con las NCA (Níquel, Cadmio y Aluminio) que se caracterizan por ofrecer una alta densidad energética, además de altas potencias de carga y una buena tolerancia a los cambios de temperatura.
Por otro lado, ya se están empezando a emplear las baterías denominadas “LiFePO4”, que son de fosfato de hierro y litio, teniendo éstas una vida útil más duradera, que estaría en torno a los 15 años. Están, además, diseñadas con materiales no tóxicos, y por tanto son menos propensas a incendiarse o explotar en caso de producirse algún cortocircuito.

Todas ellas admiten cargas rápidas, algunas incluso a casi 400 Kw/h, pero hay que tener en cuenta que este tipo de cargas no son recomendables muy a menudo, ya que estresan las baterías y podrían acortar su vida.
Por otro lado, se están investigando diversas alternativas, todas ellas en pos de una mayor autonomía, siempre hablando de que ocupen el mismo peso y espacio. Una de las más prometedoras es la llamada de “Litio-Aire”, con más del doble de densidad que las actuales, y que al parecer está en una fase muy avanzada, lo que sería poco menos que una batería definitiva, ya que estaríamos hablando de poder circular con un camión en autonomías alrededor de los 800 kilómetros reales.

También están en desarrollo, aunque parece ser que su salida al mercado será en varios años, las llamadas baterías de estado sólido, que ofrecen una mayor densidad de energía, menor tamaño (y, por tanto, peso), una carga más rápida, una mayor seguridad y una vida útil mucho más larga.
Lo que todos tenemos meridianamente claro es que, como en cualquier tecnología que se precie, lo mejor está aún por llegar.



