La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) ha pedido al Gobierno beneficiarse de las ayudas acordadas para el transporte a raíz de la reciente crisis energética y del consiguiente aumento del precio de los carburantes. La confederación no entendería que las autoridades fuesen insensibles a esta petición, dada la naturaleza de la labor que desempeñan los centros de formación vial, y que el sector se halla al borde del colapso.
Las autoescuelas son conscientes de que los acuerdos alcanzados por el Ejecutivo y el Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC) no son de aplicación para las autoescuelas, al no estar contempladas estas en la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT).
No obstante, el conjunto de autoescuelas recuerda a las autoridades que la actividad de los centros de formación vial depende estrechamente de la utilización de vehículos y que el carburante representa un elevado porcentaje en su estructura de costes.
Para evitarlo, reitera la necesidad de que el sector reciba las ayudas directas pactadas con el transporte: «Las autoescuelas nos encontramos en una situación crítica. El Gobierno debe ser consciente de que sin autoescuelas tampoco habrá transporte de mercancías ni de viajeros, ya que no habrá nuevos conductores», afirma Enrique Lorca, presidente de la confederación.
La CNAE nació en el año 1961 para aglutinar al sector de las escuelas particulares de conductores y mejorar la seguridad vial. En la actualidad cuenta con 56 asociaciones provinciales y locales repartidas por todo el país.
Asimismo, está integrada en la Federación Europea de Autoescuelas (EFA) y en la Asociación Iberoamericana de Centros de Educación y Formación Vial (AICEFOV). Además, es miembro asociado de CIECA (Comisión Internacional para los Exámenes de Conducir) y forma parte de ETSC (European Transport Safety Council.



