La Volkswagen Golf Challenge 2026 ya ha terminado y el balance no puede ser más positivo. Durante una semana, 85 vehículos recorrieron Marruecos en una ruta de unos 2.500 kilómetros marcada por la navegación, el polvo, la arena, la lluvia y el compañerismo.
La prueba, celebrada del 21 al 27 de marzo, reunió a vehículos clásicos de Volkswagen, principalmente Golf de las primeras generaciones (MK1, MK2, MK3 y MK4), además de alguna unidad MK5, así como otros modelos de la gama VW preparados para este tipo de recorrido.

El recorrido comenzó con el cruce desde Algeciras hasta Tánger Med y, desde ahí, los participantes afrontaron diferentes etapas por territorio marroquí, combinando carretera, pistas y tramos de navegación en zonas más remotas.
Uno de los participantes fue nuestro fotógrafo, Asensi Carricondo, que tomó la salida al volante de su Golf, que nos ha resumido la experiencia como “arena, risa, compañerismo, polvo y kilómetros, libertad en estado puro”, una definición que refleja bien el espíritu de una prueba que va mucho más allá de la conducción.
Según relata, uno de los aspectos más intensos del viaje fue la navegación, especialmente en zonas remotas donde el GPS y el seguimiento del track se convertían en herramientas imprescindibles.
A ello se sumó la lluvia, un invitado inesperado que obligó a modificar el recorrido un día e incluso a anular una etapa para circular por carretera ante la imposibilidad de cruzar algunos pasos.




La dureza del terreno también dejó algunas incidencias mecánicas y pinchazos entre los participantes, algo habitual en una ruta de estas características.
En el caso de Asensi nos asegura haber tenido suerte y haber completado el recorrido sin averías ni pinchazos, lo que le permitió disfrutar todavía más de las jornadas de descanso al final de cada etapa.
Más allá del reto deportivo, el balance humano ha sido uno de los grandes puntos fuertes de la VW Challenge 2026. El ambiente de compañerismo, las risas y la convivencia entre participantes han dejado una huella especial en una edición que no duda en calificar como “inolvidable” y que, según admite, repetiría el próximo año.



