El incremento interanual en más de un 30% del precio de los carburantes debido al alza del crudo está provocando un sobrecoste al sector del transporte por carretera de más de 2.000 millones de euros. El precio del gasóleo ha alcanzado esta semana un precio récord de 1,45 euros por litro, lo que supone pagar casi 35 céntimos más de lo que se pagaba en el mismo período del pasado año, y sin que a corto plazo se vislumbre una bajada del mismo por la situación de tensión política que se vive a nivel internacional.
Ello está ocasionando un deterioro muy grave y preocupante en la liquidez de los autónomos y empresas transportistas, al no ser capaces de repercutir dichos incrementos de dichos costes en los precios que perciben de sus clientes. De hecho, según estimaciones que nos hacen llegar desde Fenadismer, el encarecimiento del precio del carburante ha supuesto a los 100.000 transportistas que operan en España un sobrecoste anual cercano a los 2.000 millones de euros adicionales. «Hay que tener en cuenta que llenar un depósito de un camión pesado en España, con una capacidad entorno a los 1.000 litros, supone para un transportista en la actualidad debe soportar una factura mensual sobre los 5.800 euros sólo en concepto de carburante».
Por otra parte, y según indican desde Fenadismer, el Gobierno «está ultimando la tramitación del Real Decreto-Ley que se comprometió a aprobar el pasado mes de diciembre con las asociaciones de transportistas y que incluye, entre otras medidas, la del establecimiento de una cláusula automática de revisión de las tarifas que perciben los transportistas de sus clientes y que ayudará a los transportistas a poder repercutirles las subidas que experimente el precio del gasóleo, incluyendo la referencia a su evolución en los últimos 12 meses, estando previsto que dicho texto legal sea analizado este mismo jueves por la Comisión Delegada de Asuntos Económicos del Gobierno».



