La industria de la automoción está comprometida con la lucha contra el coronavirus y dispuesta a aportar todo lo que pueda en esta crisis sanitaria y económica.
El cierre total de las fábricas por la extensión de la pandemia y las exigencias crecientes del Estado de Alarma no ha impedido que se pongan en marcha iniciativas para aportar materiales y capacidad de producción a las necesidades urgentes de la población.
En este sentido, se están aprovechando ya, en distintas localizaciones, las impresoras 3D para la fabricación de viseras, gafas, máscaras de protección y mascarillas, tanto por iniciativa de la propia empresa como por empuje de los trabajadores, que han presentado iniciativas que se están viendo respaldadas y financiadas por las compañías.
Otras, por su parte, están cediendo sus flotas a los hospitales de toda España para el traslado del personal sanitario en las mejores condiciones de seguridad, para el reparto de medicinas o para otras necesidades de asistencia.
Para agilizar y mejorar todos los procesos, la industria necesita la cartografía digital, las especificaciones técnicas y ágiles homologaciones de estos productos que permitan analizar lo que se puede realizar y acelerar el proceso.
Además, se requerían estándares consensuados con Industria y las organizaciones sindicales que permitan el rápido inicio de la fabricación de estos materiales en condiciones de seguridad y salud y la coordinación para la entrega y reparto de estos productos allí donde sean necesarios.



