Un camionero es denunciado por la Guardia Civil tras ser sorprendido consumiendo cocaína en la cabina de su camión.
Un operativo de la Guardia Civil del Subsector de Tráfico de Córdoba culminó con la denuncia a un conductor de camión de 37 años, al ser descubierto consumiendo cocaína en el interior de su cabina mientras circulaba por la autovía A-4. Los hechos, registrados alrededor de las 18:00 horas del pasado miércoles 1 de octubre, se produjeron en el kilómetro 422 de esta vía a su paso por la provincia de Córdoba.
La intervención se inició cuando varias llamadas de alerta informaron sobre un neumático de camión desprendido en la calzada. Al llegar al lugar, los agentes no solo encontraron el peligroso obstáculo, sino que también descubrieron al conductor en pleno consumo de estupefacientes, mostrando una actitud negligente hacia el riesgo creado por su propio vehículo.
Consecuencias administrativas y retirada del vehículo
Tras su identificación, el conductor fue denunciado por tres infracciones simultáneas. Consumo y tenencia de drogas; Conducir con presencia de estupefacientes en el organismo y por no retirar el neumático desprendido de la calzada.
Como medida de seguridad inmediata, el camión fue inmovilizado en el mismo lugar de los hechos. Según ha detallado la Guardia Civil, las infracciones cometidas pueden suponer una sanción económica de 1.680 euros y la pérdida de seis puntos del carnet de conducir.
Riesgo «exponencial» para la seguridad vial
El Instituto Armado ha recordado que el consumo de alcohol y drogas afecta gravemente a las capacidades físicas y cognitivas de los conductores, incrementando de forma «exponencial» el riesgo de sufrir accidentes de tráfico graves. Este caso particular destaca por la peligrosa combinación de un vehículo pesado, una situación de emergencia vial (el neumático en la calzada) y el estado alterado del conductor.
La intervención evidencia los protocolos de actuación que mantiene la Guardia Civil para garantizar la seguridad en las carreteras, especialmente cuando se trata de vehículos de gran tonelaje que, en condiciones de conducción inadecuadas, pueden convertirse en un serio peligro para el resto de usuarios de la vía.



