Isuzu Motor ha publicado los resultados financieros consolidados para el año fiscal 2012 (1 de abril de 2012-31 de marzo de 2013). Estos datos del constructor japonés suponen un absoluto éxito con un año récord tanto en beneficios netos como en ventas.
Los beneficios ordinarios de la compañía se incrementaron un 37,7 % respecto al mismo período del año anterior, alcanzando los 141.719 millones de yenes (102.893 millones de yenes en 2011).
Según anuncia la compañía, estos resultados están sustentados en un sobresaliente incremento de ventas tanto en el mercado doméstico, donde Isuzu aumentó sus entregas un 17 % hasta las 63.266 unidades, como fuera de Japón, donde las ventas crecieron más del 44 %, alcanzando la cifra de 470.577 unidades (143.966 más que el período anterior).
Para el fabricante japonés, estos extraordinarios resultados vienen motivados por dos grandes factores. Primero, la fortaleza de Isuzu en países emergentes donde la calidad y robustez de sus camiones son muy apreciadas en el sector de la construcción. Y segundo por el lanzamiento mundial de la nueva generación de pick-up, All New D-Max, que está cosechando unos magníficos resultados, especialmente en Oriente Medio, Asia y África.



