El Tribunal Supremo ha dictado la primera sentencia que declara que solo las petroleras están legitimadas para reclamar la devolución del recargo autonómico del impuesto de hidrocarburos, vigente en España entre 2013 y 2018 y declarado ilegal por el Tribunal de Justicia de la UE.
Esta resolución niega el derecho de los consumidores finales, incluidos transportistas y particulares, a recuperar directamente del Estado ese importe, a diferencia de lo ocurrido con el céntimo sanitario.
FENADISMER alerta de que la sentencia recrimina la pasividad del Ministerio de Hacienda al no acreditar que las petroleras repercutieron el impuesto a los consumidores. El Supremo argumenta que las petroleras, como contribuyentes directas del impuesto, no están obligadas a demostrar que no lo trasladaron a sus clientes, y que la carga de la prueba recae en la Administración.
El fallo cita textualmente: «tampoco ha sido objeto de debate en el recurso de casación el supuesto reembolso por parte de la compañía petrolera, por medio de repercusión económica, obtenido de los adquirentes de sus productos gravados, ni se trata de un punto que haya sido discutido en la instancia ni, sobre todo, objeto de prueba, cuya carga incumbe a la Administración obligada a la devolución».
Como resultado, el sector del transporte denuncia que Hacienda podría «regalar» injustamente más de 5.000 millones de euros recaudados a las petroleras, generando un enriquecimiento injusto.
El impuesto autonómico, aprobado para sustituir al céntimo sanitario (también declarado ilegal por el TJUE entre 2002 y 2012), fue anulado en mayo de 2024 por el Tribunal europeo.
A diferencia del céntimo, donde los consumidores (transportistas y particulares) pudieron reclamar directamente al Estado, FENADISMER ya había advertido de la necesidad de esperar al pronunciamiento del Supremo sobre la legitimidad para reclamar en este caso.
El Supremo confirma que el derecho a la devolución corresponde en exclusiva a las petroleras por ser las que tributaron el impuesto ilegal durante seis años.
Dado que Hacienda no ha probado la repercusión a los clientes finales, las petroleras podrán recuperar la totalidad del importe, mientras que transportistas y consumidores no obtendrán nada pese a ser quienes soportaron el coste efectivo.
FENADISMER califica esta situación de «pelotazo» para las petroleras españolas y lamenta que los peores presagios se hayan cumplido, con un impacto negativo especial para el sector del transporte por carretera, gran consumidor de hidrocarburos.
La federación había recomendado cautela hasta conocer la doctrina del Supremo, que ahora confirma la exclusividad de las petroleras como legitimadas.






