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Gran Encuentro L’esperit de La Panadella

De una charla de café entre varios amigos y amantes de los camiones surgió la idea de intentar promover un gran encuentro de autobuses y camiones, cómo no, clásicos. Ya se venía haciendo una concentración bianual en Sant Vicenç de Torelló, pero dada la lejanía del lugar, la participación cada año era mas exigua.

La PanadellaSe necesitaba un empuje y un lugar emblemático, y así acabamos por escoger un enclave tan singular como La Panadella, nos cuenta Xavi Castells, uno de los organizadores del evento y alma máter del blog “Imatges sobre rodes”.

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Por La Panadella, puerto de montaña ubicado en la nacional II, dentro de la provincia de Barcelona, a 90 kilómetros de la capital, han pasado tradicionalmente todos los camiones en ruta hacia el norte de España, Zaragoza y Madrid. Este punto era parada obligatoria, pues en ella había todos los servicios que necesitaba un camionero o un viajante de comercio: bares, restaurantes, gasolinera, horno de pan, taller mecánico e incluso una pequeña ermita, “La Verge del bon camí”, donde más de uno podía asistir a una misa en festivo.

En sus primeras épocas, cuando el frío arreciaba en invierno, los hostales disponían de garajes para guardar los coches y camiones. El principal era el Hotel Bayona, que tenía una nave en la que dormían, techados, más de cuarenta camiones de la época.

Su enclave permitía que los que venían del resto de España, para descargar en Barcelona, pudieran hacerlo, y comer y dormir en cualquiera de los tres La Panadellaestablecimientos disponibles, que además del citado Bayona eran el hotel La Parada y el hostal Vell. Así estaban a dos horas de la capital, pero lejos de los hurtos que se podían producir dentro de una gran ciudad.

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Los que salían de Barcelona a las 7 de la tarde, después de cerrar las agencias, al llegar la noche, tenían un lugar para descansar y empezar nueva ruta a la mañana siguiente.

Volviendo al origen de este reportaje, el encuentro fue una fiesta grande. El Club de Vehículos Históricos de Lleida fue el que le dio vida a esta cita. Toni Pomes y María Jesús Freixa, su presidente y señora, aunaron todos los esfuerzos.

El sábado 13 de mayo, las góndolas y remolques ya estaban trabajando, mientras que en el hotel Bayona se ultimaban todos los preparativos para una mañana de domingo, que reunió a 260 comensales en el almuerzo.

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La PanadellaAdemás de los 160 turismos clásicos y 35 motos antiguas, se reunieron 49 camiones y buses. Sería muy largo citarlos a todos, pero por destacar algunos, señalaría el Pegaso Setra-Seida, de la empresa Pous, restaurado por Tony Arimany; el Comet de Autocares Gamón o el microbús Romeo de Fadisa.

Los pueblos por los que pasó el desfile quedaron encantados, así como sus alcaldes, que nos dispensaron su atención y nos emplazaron para el próximo año.

De esta experiencia salimos con la firme convicción de que esta primera edición del Gran Encuentro L’esperit de La Panadella se repetirá cada año. Estamos seguros.

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