El Gobierno central, a través de las Comunidades Autónomas, habilitó una línea de ayudas, denominada “cheque moderniza”, dirigidas a la modernización y digitalización de las empresas transportistas, tanto de mercancías como de viajeros.
Dichas ayudas estaban destinadas, entre otras, a subvencionar a las empresas la instalación del nuevo tacógrafo inteligente de segunda generación, y cuyo plazo de solicitud finalizó el pasado 30 de junio.
En las últimas semanas, según indica en un comunicado, Fenadismer viene recibiendo multitud de denuncias por parte de transportistas beneficiarios de dichas ayudas de que al gestionar el “cheque moderniza” recibido de su Comunidad Autónoma se encuentran con la sorpresa de que parte de los instaladores del tacógrafo adheridos a dichas ayudas les exigen el dinero por adelantado tanto del propio aparato como de la instalación, pese a que el Real Decreto prohíbe dicha práctica abusiva.
Ante estas prácticas abusivas, que según ha podido constatar Fenadismer se están llevando por numerosos instaladores, la Federación va a instar a las Comunidades Autónomas a que lleven a cabo un proceso de control contra dichos talleres para comprobar el correcto cumplimiento de sus obligaciones legales tal y como establece el Real Decreto regulador de dicho programa de ayudas.
Cabe recordar que todos los vehículos que realicen transporte internacional y lleven en la actualidad instalado un tacógrafo analógico o digital no inteligente, esto es, todos los anteriores a junio de 2019, tendrán la obligatoriedad de instalar un tacógrafo inteligente de segunda generación antes de que finalice diciembre de 2024.
Esta fecha se amplia ocho meses más para los vehículos que lleven instalado un tacógrafo inteligente de primera generación, esto es, posteriores a junio de 2019.
Pese a que apenas quedan dos meses para que cumpla el plazo, solo el 20% de los vehículos afectados habrían llevado a cabo el proceso de sustitución de sus tacógrafos, con lo que una gran cantidad de camiones podrían quedar paralizados a partir de enero por no haber podido llevar a cabo con anticipación la sustitución de sus tacógrafos.



