Fenadismer ha lanzado una nueva alerta sobre el incremento de fraudes por suplantación de identidad en el transporte de mercancías.
La federación señala que estas estafas están cada vez más profesionalizadas y provocan pérdidas medias superiores a los 85.000 euros por robo.
Según la organización, España es uno de los países europeos más afectados por esta práctica, junto a Países Bajos, Alemania, Francia, Portugal e Italia. Los delincuentes se hacen pasar por transportistas legítimos en las bolsas de carga, usan documentación falsificada y, una vez retirada la mercancía, cortan toda comunicación.
Los productos más afectados son los electrodomésticos y la alimentación, seguidos por la electrónica de consumo y la perfumería.
Fenadismer insiste en que muchas de estas estafas podrían evitarse con una simple llamada de contraste al teléfono oficial de la empresa de transporte antes de cerrar la operación.
La federación recomienda comprobar dominios de correo, usar siempre los canales internos de las plataformas, verificar referencias y desconfiar de cambios de matrícula o de precios demasiado rápidos.
También advierte de que reclamar después del robo es complicado, por lo que la prevención en la contratación es clave.



