Con motivo del día más largo del año, la Federación Europea de Trabajadores del Transporte (ETF), con el apoyo de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), vuelve a poner el foco en una crisis que no termina con la luz del día: la fatiga de las personas conductoras.
Así, hoy 21 de junio, la ETF y sus afiliadas organizarán acciones coordinadas en toda Europa para sensibilizar sobre la fatiga en el transporte por carretera de mercancías y pasajeros, y para exigir tarifas seguras para todas las personas conductoras.
La fatiga no es solo un problema de salud individual, sino un riesgo de seguridad vial para conductores profesionales y demás usuarios de la carretera. Y es que según un estudio de la ETF, ,ás del 60 % de los conductores de camión y un 66 % de los conductores de autobús y autocar admitieron conducir regularmente con fatiga.
Además, 1 de cada 4 conductores de autobús y 1 de cada 3 conductores de camión reconocen haberse quedado dormidos al volante.
En demasiados casos, las personas conductoras no pueden detenerse y descansar cuando lo necesitan. Esto es inaceptable.
Por este motivo, la ETF y la ITF exigen una acción inmediata y hacen una llamada a los responsables políticos, gobiernos nacionales y empleadores para que apliquen y hagan cumplir las normas de la UE en el transporte por carretera.
«No se puede garantizar la seguridad vial si los conductores profesionales están crónicamente sobrecargados de trabajo, mal remunerados y privados del descanso necesario. Un sistema de transporte seguro exige condiciones laborales justas», indican.

Livia Spera, Secretaria General de la ETF afirma que «para demasiadas personas conductoras profesionales, cada día es el más largo. La fatiga está sistemáticamente integrada en sus condiciones laborales.
Esta es una crisis de seguridad provocada por salarios injustos, una falta de aplicación de las normas, presiones excesivas y cadenas de suministro que priorizan el precio más bajo en lugar de un sector del transporte sostenible”.
De este modo, la reivindicación de este año vincula la fatiga con las tarifas seguras.
Y es que las tarifas seguras garantizan que las personas conductoras reciban una remuneración justa por todo el tiempo trabajado y puedan ganarse la vida sin poner en riesgo su seguridad.
También suponen que estén protegidas tanto si poseen su vehículo como si trabajan para una empresa.
Estas tarifas pueden garantizarse, según la ETF mediante: El establecimiento de salarios y condiciones equitativas para todas las personas conductoras; La responsabilización de los actores de la cadena de suministro y las plataformas digitales; Una aplicación adecuada de las normas; La inclusión de los sindicatos en cada etapa del proceso.
Así, Stephen Cotton, Secretario General de la ITF apunta que “el camino a seguir está claro: las tarifas seguras salvan vidas. Cuando las personas conductoras reciben una remuneración justa, no tienen que exceder la velocidad, saltarse descansos ni arriesgar su vida para llegar a fin de mes.
Los gobiernos y los actores del sector deben actuar ya para establecer y aplicar estándares justos en el transporte por carretera. Llamamos a las empresas que dependen del transporte por carretera a que trabajen con la ITF para lograr un transporte justo, seguro, sostenible e inclusivo”.



