El peliculero Kenworth W900A de Chris Kikelhan

Tiempo de lectura: 5 min.

En febrero de 1977, una película arrasó en las salas de cine de Estados Unidos. El guión no bebía de la Nouvelle vague. Más bien todo lo contrario: era el típico taquillazo palomitero de Hollywood cocinado a base de caras conocidas y mucha acción. Muchísima.

La cinta de la que todo el mundo hablaba en aquel invierno de 1977 se llamaba “Smokey and the Bandit” (años más tarde llegaría a España traducida como “Los caraduras”) y, básicamente, se trataba de una sucesión de saltos, choques y persecuciones disparatadas entre varios coches, motos y un camión Kenworth.

Todo ello protagonizado por Burt Reynolds, aquel muchacho con moreno de Gandía que paseaba bigotazo, músculo y pecho descubierto a partes iguales.

Kenworth W900A

Lo dicho: “Los caraduras” no era la última genialidad de Godard. Pero ni falta que hacía.

Para los enfermos del camión se convirtió en poco menos que un símbolo trucker debido a que, además del bigote de Reynolds, la imagen icónica del film era un Kenworth con tráiler cuya misión era circular sin parar de Texas a Atlanta en menos de 28 horas y con un cargamento de cervezas de contrabando.

Ese mismo 1977 nació en New Jersey el propietario del camión protagonista de esta sección. Se llama Chris Kikelhan y desde pequeño sufre el virus del volante y la carretera.

Su padre, Fred, trabajó toda la vida de transportista de larga distancia, así que el oficio le viene, prácticamente, heredado por contrato de natalidad.

En el año 2001, Chris adquirió su primer camión, y con él nació también su empresa, Sundance Transport, una compañía especializada en el transporte de equipo para eventos, conciertos y festivales de todo tipo.

El negocio ha prosperado y hoy Sundance cuenta con una flota de cerca de 26 camiones. Uno de ellos es este Kenworth W900A originario del año 1980 y con el que Chris ha querido rendir tributo a “Los caraduras”.

Kenworth W900A

Homenaje con estilo

Todo lo que tiene que ver con camiones, velocidad y gasolina encaja con los valores de Chris. No necesita mucho más, para ser sinceros. A sus 40 años, este camionero de New Jersey disfruta haciendo lo que hace, que no es solo transporte.

Además de gestionar una empresa con 26 vehículos y clientes en todo el país, Chris mata el gusanillo de la adrenalina al volante compitiendo en carreras de camiones en el campeonato Bandit Big Rig Series (si no sabéis lo que es, buscadlo en Internet y disfrutaréis un rato).

No es difícil imaginar lo que el pequeño Chris debió sentir cuando vio por primera vez la peli de Burt Reynolds y aquel Kenworth esquivando coches y motos de la Policía a toda velocidad. Pura poesía.

Nuestro entrevistado reconoce que le gusta hacerse con vehículos especiales, que se salgan de la norma. Una de sus últimas adquisiciones fue, precisamente, este Kenworth de 1980, modelo W900A, con motor V8 Caterpillar y cabina sleeper Double Eagle de 1,8 metros.

En su cabeza siempre estuvo la idea de homenajear al Kenworth de “Los caraduras”. Así que cuando se topó con la oportunidad, no lo dudó.

Fue hace aproximadamente cinco años. Por lo que Chris sabe, el vehículo había pasado por diferentes manos hasta que su último dueño decidió desmontarlo pieza a pieza y pintarlo totalmente de negro.

Después, el Kenworth pasó los siguientes cinco años almacenando polvo en un garaje.

Kenworth W900A

“Quería hacerle un pequeño tributo a la cinta, porque para los que nos gustan los camiones aquella película es memorable; y porque, además, es del mismo año que yo nací”, cuenta Chris. “Así que decoré la cabeza igual, con la parte de abajo amarilla y las franjas doradas”.

Quedaba la parte más complicada, el tráiler. Apenas un año después de comprar el Kenworth, Chris se hizo con un tráiler de 2005 de la firma Great Dane. Una preciosidad cromada de arriba abajo, con 14 metros de longitud, y cuyos laterales tenían el espacio suficiente para calcar el dibujo que lucía el tráiler de la peli.

El resultado es un perfecto homenaje con estilo ochentero. En Estados Unidos, son muchos los que al ver circular al viejo Kenworth esperan que aparezca de un momento a otro el bueno de Burt Reynolds.

Enamorado de los clásicos, Chris cuenta también con una pequeña colección de joyas antiguas. “Tengo cinco o seis vehículos antiguos. Me gustan”, cuenta nuestro entrevistado.

“Algunos de ellos no han pisado la carretera desde que se restauraron. Es algo así como mi colección privada”.

Sin embargo, no es el caso de este W900A. El Kenworth trabaja a diario. Acaba de superar los 1.300.000 kilómetros recorridos y sigue fresco.

Kenworth W900A

De momento, mañana parte a Las Vegas para transportar material para un evento. De allí, a Los Ángeles; y a los pocos días, rumbo a Pensilvania, donde esperan cinco conciertos más.

No es lo mismo que mover a toda velocidad un cargamento ilegal de cervezas por medio Estados Unidos perseguido por el sherif Smokey y su patrulla de Policía, pero es lo más parecido que puede haber a sentirse un “caradura”.

Un buceador explora el fondo marino cerca de un iceberg, lo que pone de manifiesto que siempre hay más por descubrir bajo la superficie de lo que se ve desde arriba: perfecto para tu banner A, posición 01 en la versión de escritorio.
Advertisement
Advertisement
Un camión Volvo con el motor suspendido aparece en un entorno oscuro, en el banner A, posición 01. El texto dice: «Volvo Trucks. Driving Progress». Ideal para pantallas de ordenador.
Revista de camiones: «Suscríbete a nuestra revista. 1 año, 16 €». Destaca en la posición 02 para ordenador de sobremesa con la portada amarilla de CAMIÓN y nuestro exclusivo banner A.
Un buceador explora el fondo marino cerca de un iceberg, lo que pone de manifiesto que siempre hay más por descubrir bajo la superficie de lo que se ve desde arriba: perfecto para tu banner A, posición 01 en la versión de escritorio.
En el banner B aparece un camión Volvo con los faros encendidos junto a un motor suspendido, con la inscripción «VOLVO» en la parte inferior izquierda.
Más entradas de Americanos
Más allá de crear una empresa de transporte corriente y mundana, Tom Eilen inició toda
Tras haber realizado varias transformaciones de camiones como un Ford Transcontinental y un Mack F700,
Las Vegas es mundialmente conocida por sus megahoteles, casinos de lujo y salas de juego.