Volvemos de un fin de semana repleto de emociones, todas las que pudimos aglutinar entorno a una concentración camionera, la de Barakaldo, donde el trato, la ilusión y la calidad de los camiones que allí se dieron cita encumbra a este Truck Festival en la máxima categoría de los eventos que podemos encontrar en nuestro país.
La tercera edición del Barakaldo Truck Festival congregó a 180 camiones decorados, tuneados, americanos y algún que otro clásico procedentes de lugares muy dispares y lejanos, hasta un holandés entre sus filas pudimos ver, en un evento (de 10) organizado por el Club Camión Euskadi, que está enfocada a un ambiente familiar donde todo el mundo se lo pasará en grande.
La concentración tuvo lugar en las campas de Ansio, en Barakaldo, Vizcaya, donde el ambiente familiar y de compañerismo se aunó entorno a la pasión por el camión.
Desde el viernes ya se fueron congregando un buen número de camiones. Ya el sábado, el día grande, el área de exposición estaba hasta los topes no sólo de camiones, sino del gran público asistente que no dejó de visitar y fotografiar a estos mastodontes.
Luces, bailes, música, premios, una tronada de un minuto en homenaje a los compañeros caídos en carretera. También un concurso de dibujo infantil y especialmente el desfile que recorrió la población vasco y que llenó de gente las calles de Barakaldo, que en todo momento admiró y agradeció la presencia de estos camiones decorados.
Otro de los puntos álgidos en la Barakaldo Truck Festival se dejó ver cuando cayó la oscuridad. En cuanto llegó la noche, en la concentración pareció que se hiciera de día. Todas las luces (muchas) salieron a relucir. Un nivelazo lumínico que queremos mostraros en un reportaje exclusivo.
Para redondear el círculo, en Barakaldo tuvo lugar la primera concentración nacional de camioneras. Una treintena de mujeres llegados de toda España pusieron la primera piedra de algo que puede (y debe) convertirse en algo grande.



























