Apenas quedan 100 días para que entre en vigor el próximo 1 de enero la obligatoriedad de que todos los vehículos que circulen por España, a excepción de las motocicletas, vayan equipados, con el nuevo dispositivo V16 conectado.
Con ello, la nueva baliza de preseñalización de accidentes conectada a la Dirección General de Tráfico que sustituirá a los clásicos triángulos indicará que el vehículo ha quedado inmovilizado en la calzada o que su carga se encuentra caída sobre la misma.
Dicho dispositivo al activarlo, además de estar dotado de conectividad con la plataforma DGT 3.0 para permitir su inmediata localización, emitirá una luz destellante de alta intensidad de forma intermitente y continua al menos durante 30 minutos, para facilitar su visualización por el resto de usuarios de la vía.
Para ello, en caso de avería o accidente, deberemos activarla colocándola preferiblemente en el techo del vehículo o en la parte accesible exterior más alta de la cabina, y si por altura no es posible acceder a esta zona, se podrá fijar sobre la puerta de conductor o parte lateral del vehículo, o incluso en la parte posterior del vehículo si el conductor puede abandonarlo.
Según indican desde FENADISMER que citan fuentes de primera mano de los distribuidores que comercializan el nuevo dispositivo V-16, «se producirá previsiblemente un importante desabastecimiento en los próximos 2 meses para atender la demanda de los más 31 millones de turismos, camiones y autobuses que estarán obligados a llevarlo, por lo que se recomienda adquirirla lo antes posible para evitar posible multas a partir de enero».
En este sentido, es importante tener en cuenta que solo deben adquirirse aquellas balizas que hayan sido previamente homologadas por la DGT, cuyo listado figura en su página web.
Por ello debe tenerse cuidado en no comprar modelos que se ofertan en establecimientos no autorizados o bien por internet, ya que en caso de adquirir un modelo no homologado será objeto de sanción por la DGT.



