Euroconsult Nuevas Tecnologías ha puesto en duda la metodología empleada en el último informe de la Asociación Española de la Carretera (AEC), al considerar que algunos sistemas de inspección visual e inteligencia artificial pueden generar falsos positivos y sobredimensionar las necesidades de inversión en conservación viaria.
La ingeniería, que lleva más de veinte años trabajando en la auscultación de redes viarias para el Ministerio de Transportes, sostiene que confundir sombras, reflejos, señalización horizontal o pequeñas reparaciones con deterioros reales puede distorsionar la planificación presupuestaria.
La compañía ha presentado su estudio “Sombras que salen caras, medir bien para invertir mejor”, en el que analiza hasta seis tipos de errores recurrentes.
Entre ellos figuran la confusión de marcas viales con daños en el pavimento, la interpretación errónea de diferencias de textura entre zonas de distinta edad, o la identificación de sombras de vegetación, cables, señales de tráfico e incluso reflejos del parabrisas como si fueran grietas o desperfectos del firme.
Euroconsult también señala otros problemas habituales, como los errores de delimitación, cuando se atribuyen al carril o a la calzada daños que en realidad pertenecen a aceras o arcenes, así como la confusión entre fisuras selladas y nuevos defectos. En este punto, la ingeniería recuerda que sellar una grieta con betún es una actuación de mantenimiento para evitar que entre agua y se agrave el deterioro, no una nueva patología.

Rigor técnico
En su análisis, la empresa cuestiona el uso de métodos low cost basados en inspección visual frente a procesos de auscultación técnica más completos y precisos.
A su juicio, la inspección visual puede servir como primer cribado o para inventariar, pero no basta para determinar con rigor el estado estructural de una carretera ni para saber si una fisura es superficial o si oculta un daño más severo.
Euroconsult recuerda que el Ministerio de Transportes ha venido trabajando con metodologías rigurosas sobre el terreno y defiende que el actual esfuerzo inversor debe seguir apoyándose en herramientas técnicas sólidas y en toma de datos de alto rendimiento a escala de red.
En este sentido, la ingeniería insiste en que los nuevos contratos de conservación deben priorizar la calidad técnica y la solvencia metodológica por encima del mero ahorro de costes.

Inversión y conservación
La compañía enmarca este debate en un momento de fuerte inversión pública, con el plan extraordinario del Ministerio de Transportes para mejorar 5.000 kilómetros de firmes de la Red del Estado entre 2027 y 2031 con 1.629 millones de euros. Euroconsult advierte de que una mala diagnosis puede llevar a sobreestimar o infraestimar las necesidades reales y a tomar decisiones menos ajustadas a la realidad de la red.
Leonardo Benatov, director general de Euroconsult Nuevas Tecnologías, subraya que hay que determinar cuánto y dónde invertir, pero siempre con metodologías rigurosas basadas en criterios técnicos y no en pruebas visuales imprecisas. La compañía recuerda además la importancia de revisar periódicamente la capacidad estructural del pavimento, la resistencia al deslizamiento y la presencia de fisuras para alargar la vida útil de las carreteras.



