La CETM ha expresado su malestar por las recientes declaraciones del conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, que sugieren sin prueba alguna que un camionero podría ser el origen de un brote de Peste Porcina Africana tras consumir un bocadillo con embutido extranjero y arrojar los restos por la ventanilla.
Como apuntan desde CETM, «los conductores profesionales realizan su labor con responsabilidad y civismo: cumplen rigurosamente las normativas de seguridad, higiene y respeto al entorno.
Criminalizarlos por una conjetura infundada daña la reputación de miles de trabajadores esenciales que día a día garantizan el abastecimiento en nuestro país».
«Resulta además incomprensible enfocar exclusivamente al transporte por carretera cuando decenas de colectivos —técnicos, repartidores, viajeros, turistas, particulares— recorren las mismas vías cada día. Esta generalización injusta sólo genera alarma social, confusión y un perjuicio reputacional grave para un sector vital», puntualizan desde la patronal del transporte.
Por este motivo, la CETM exige que en adelante «se actúe con prudencia, rigor y respeto institucional. Señalamientos de este tipo deben basarse en evidencias contrastadas, no en suposiciones que estigmaticen colectivos».
Asimismo, muestran su disposición a colaborar con las autoridades para esclarecer cualquier suceso en el que puedan colaborar, pero «exige que los pronunciamientos públicos eviten daños injustificados a la imagen del transporte profesional».



