Con las altas temperaturas del verano, el interior de un vehículo puede superar fácilmente los 60 grados si ha estado aparcado al sol.
Eso obliga al aire acondicionado a trabajar más desde el primer minuto y retrasa la sensación de confort en el habitáculo.
Midas explica que el error más habitual es arrancar el vehículo y activar el climatizador sin haber expulsado antes el aire más caliente.
La marca recomienda ventilar primero el interior, circular unos segundos con las ventanillas bajadas y activar la recirculación solo al inicio para acelerar el enfriamiento.
La compañía también señala que orientar el aire hacia arriba, no poner la temperatura al mínimo de forma automática y mantener limpio el filtro de habitáculo ayuda a mejorar la eficacia del sistema.
Todo ello permite bajar la temperatura con menos esfuerzo para el compresor y con mayor rapidez.
Además, Midas recuerda que el estado del sistema es clave: si el circuito ha perdido gas refrigerante, el aire acondicionado tardará más en enfriar, por lo que una revisión antes de los picos de calor es la mejor garantía de funcionamiento.



