La Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC) acaba de celebrar su 65º aniversario, reafirmando el papel estratégico y absolutamente imprescindible del transporte por carretera para las sociedades y economías modernas, cuyas cadenas de suministro no funcionarían sin este sector.
Rocío Báguena, secretaria general de Transporte Terrestre del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, inauguró el evento, celebrado en La Granja de San Ildefonso (Segovia), resaltando que ASTIC es un referente del transporte por carretera ante las autoridades nacionales y europeas, participando activamente en el desarrollo de políticas que han contribuido de forma decisiva a que España cuente hoy con un sector competitivo, flexible y estratégico.
«Con la tercera flota por volumen de la UE y una aportación del 4 % al PIB nacional, el transporte por carretera es esencial para la economía española. A sus problemas estructurales, como la escasez de conductores, se unen la incertidumbre geopolítica y económica actual. Los dos vectores de cambio que marcan el futuro del transporte por carretera son la digitalización y la descarbonización«, ha concluido.

Esta jornada, conducida por la periodista especializada en economía Susana Burgos, incluyó la mesa redonda ‘El Futuro del Transporte por Carretera. Un Sector en Transformación’.
Este debate ha abordado las profundas transformaciones que marcarán al sector en la próxima década, con horizonte en 2035: “catarata” regulatoria, elevados costes de operación, falta de relevo generacional, envejecimiento del parque móvil, necesidad de acelerar la digitalización o la urgente necesidad de invertir en infraestructuras que permitan avanzar hacia una movilidad sostenible sin poner en peligro la viabilidad económica del sector.
Durante su intervención, Marta Blázquez subrayó que el sector comparte plenamente los objetivos de sostenibilidad marcados por la UE, pero alertó sobre la falta de una hoja de ruta realista y eficaz para alcanzarlos. «El objetivo es común; el reto está en el cómo. La UE se está autoflagelando con medidas que, aunque bien intencionadas, debilitan nuestra competitividad en un momento clave«, señaló.
Blázquez advirtió que, mientras Estados Unidos recurre a políticas proteccionistas como los aranceles y China continúa ganando terreno en el sector de la automoción, Europa afronta esta transformación desde una posición de creciente fragilidad.
«Nos estamos imponiendo objetivos muy ambiciosos, pero sin un plan inteligente que aproveche todas las herramientas disponibles«. En este sentido, defendió la necesidad de apostar por la neutralidad tecnológica y de incorporar los combustibles sostenibles como una parte esencial de la solución, especialmente en el transporte por carretera.
Escasez de conductores profesionales: un problema mundial
Por su parte, José Manuel Pardo destacó la necesidad de abordar de forma estructural la escasez de conductores profesionales en Europa, una problemática que afecta de manera generalizada a todos los países. Subrayó que tanto las empresas como las asociaciones deben hacer autocrítica.
«Si el discurso está centrado constantemente en los problemas, el sector se vuelve menos atractivo para los jóvenes y para quienes podrían incorporarse. Necesitamos transmitir un mensaje más proactivo y constructivo«.
Entre las prioridades, apuntó la mejora de las condiciones laborales, en línea con los avances impulsados por IRU, que ha liderado importantes iniciativas como la firma de una carta con la World Shipping Council para exigir la prohibición de la carga y descarga de mercancías por parte de los conductores, una medida ya regulada legalmente en España.
Además, IRU ha alcanzado un acuerdo con la organización europea de controladores de tráfico para redactar una carta de compromiso que garantice un trato más respetuoso hacia los conductores en los controles de carretera.
Finalmente, Pardo anunció que IRU está trabajando en el desarrollo de una calculadora automática para establecer de forma transparente los salarios de los conductores, lo que permitiría unificar criterios y fomentar la equidad en toda la UE.
La jornada ha contado también con la participación de Ángela de Miguel, recientemente nombrada presidenta de CEPYME, que ha resaltado que el transporte por carretera es un sector que, pese a ser a menudo invisible para la ciudadanía, resulta clave para nuestro día a día.

De Miguel destacó el papel de ASTIC como referente del sector dentro y fuera de nuestras fronteras, defendiendo con firmeza a las empresas transportistas y adaptándose a los retos y a los grandes cambios que atraviesa el sector. La presidenta de CEPYME también quiso poner el foco en las condiciones en las que operan actualmente las empresas de transporte, marcadas por elevados costes y márgenes muy ajustados.
El encuentro ha sido clausurado por José Luis Sanz, consejero de Movilidad y Transformación Digital de la Junta de Castilla y León, que alertó sobre la preocupante evolución del empleo en el sector del transporte por carretera, donde el relevo generacional está seriamente comprometido.
«En Castilla y León hacen falta unos 2.000 conductores de camión. Solo el 4,5 % tiene menos de 25 años; la edad media del colectivo se sitúa ya cerca de los 50 años». Para hacer frente a esta situación, la Junta ha puesto en marcha programas específicos de apoyo a la incorporación de nuevos conductores, como la financiación de los permisos de conducción y del Certificado de Aptitud Profesional (CAP), con ayudas de hasta 1.800 euros por aspirante.



