El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha explicado que “el alcohol y las drogas han sido y siguen siendo uno de los principales problemas para la seguridad vial tanto en nuestro país como en toda Europa”, y por esa razón la nueva campaña de la Dirección General de Tráfico (DGT) de concienciación para evitar siniestros en carretera insistirá en los riesgos de conducir bajo los efectos de estas sustancias.
De esta forma, este verano, la campaña de la DGT vuelve a centrarse en el alcohol, pero incide en la idea de que la seguridad vial es una decisión personal, es decir, una elección consciente que cada conductor tiene que adoptar para cumplir las normas de tráfico, ya que su cumplimiento es la forma más eficaz de evitar los siniestros viales.
El eslogan elegido es “A la carretera no le importa cuánto has bebido. Solo cero tiene cero consecuencias”, un mensaje que apela a la responsabilidad de cada conductor.

Una de las razones que ha llevado a la Dirección General de Tráfico ha focalizar la campaña en este mensaje tan concreto es que todavía el alcohol es la segunda causa de los siniestros mortales de nuestro país, con el 29 por ciento de los fallecidos, solo detrás de las distracciones, con el 31, y por delante de la velocidad, con el 23 por ciento.
El ministro del Interior también ha aprovechado su comparecencia para denunciar que algunos conductores avisan la ubicación de los controles de alcohol y drogas a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.
“Es una práctica insolidaria e incívica, porque ese aviso permitirá a un conductor bebido eludir el control y provocar un siniestro grave en cualquier otro punto en el que podrán verse afectados ciudadanos inocentes”, ha señalado Grande-Marlaska, que ha añadido que supone además “un ataque a la línea de flotación de una política contra el alcohol en la conducción que es un elemento básico y fundamental de la política de seguridad vial, porque salva vidas”.
El ministro del Interior ha encargado a la DGT que estudie la mejor forma y modo de incorporar la prohibición de este tipo de avisos en nuestra legislación. Países como Suiza y Francia ya lo han regulado e incluido en sus normas sancionadoras.
Grande-Marlaska ha incidido también en la situación actual de la seguridad vial. En lo que llevamos de año, y hasta el pasado domingo 23 de abril, 507 personas han fallecido en siniestros viales, lo que supone un 6 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior (27 fallecidos más).
El aumento de las víctimas mortales se concentra en autopistas y autovías, con 29 fallecidos más, mientras que en las carreteras convencionales se mantiene estable. Asimismo, aumentan los fallecidos en turismos, con 24 fallecidos más y en días laborables (22 fallecidos más).
Estos datos, pese a ser mejores que los del primer trimestre, suponen todo un reto, ya que julio y agosto son los meses del año en los que mayor número de desplazamientos por carretera se producen. En el verano del pasado año, 238 personas perdieron la vida en siniestros viales y 959 resultaron heridas graves.
Tráfico afronta estos dos meses con el objetivo puesto en las motos, ya que suponen el 3 por ciento del tráfico y el 25 por ciento de los fallecidos; en las salidas de vía, causantes del 42 por ciento de los siniestros mortales; en los atropellos en carretera, que representan el 11 por ciento de los siniestros de tráfico, y en el alcohol, las drogas y la velocidad, que siguen siendo, junto con las distracciones, las principales causas de la siniestralidad vial.



