fbpx
PUBLICIDAD Billboard

A pesar del Estado de Alarma, los accidentes persisten en las carreteras

Aunque la mayoría de la población ha estado confinada durante el periodo de Semana Santa a causa del Estado de Alarma decretado por la pandemia, los resultados del balance publicados por la Dirección General de Tráfico, sobre la movilidad y los accidentes producidos en vías interurbanas resulta, cuanto menos chocante.

En esta situación de restricción en la movilidad llaman mucho más la atención los datos de accidentalidad, por lo que desde Fesvial consideran importante hacer un balance y reflexión sobre algunas dimensiones de la siniestralidad que se ha producido.

PUBLICIDAD Content_1
DGT, controles, carreteras

Una gran parte de la población ha permanecido en sus domicilios, saliendo exclusivamente para realizar compras de alimentos o las actividades básicas autorizadas, sin necesidad de hacer uso de ningún medio de transporte público o vehículos privados.

Pero a pesar de que las calles y carreteras, en general, dan la sensación de que están vacías, la movilidad sigue existiendo para aquellas personas y actividades imprescindibles para asegurar las necesidades básicas de la sociedad. Esto se refleja en los 2,1 millones de desplazamientos que se han producido durante los once días del periodo de la Semana Santa.

El 80% de estos desplazamientos los han realizado conductores profesionales o de reparto, muchos de los cuales se ven en la necesidad de realizar grandes trayectos, bajo la presión y el estrés personal y social derivado del estado de alarma.

PUBLICIDAD Content_2
Descanso

En relación concreta con los accidentes mortales y fallecidos, los datos resultan altamente significativos: Aunque la movilidad se ha reducido un 86%, la mortalidad solo se ha reducido un 48%. Esta proporcionalidad puede calificarse como preocupante, ya que muchos de los riesgos viales derivados de compartir el espacio en la vía pública, se tendrían que haber reducido de manera considerable, al haber menos personas y vehículos desplazándose.

Desde que comenzó el estado de alarma, los factores de riesgo que posiblemente mayor repercusión pueden tener en la conducción, y que desde Fesvial se han ido poniendo de manifiesto, están relacionados con el estrés, la tensión, el sueño o la fatiga. La inseguridad global ante la situación, la carga de trabajo que tienen algunas personas, la tensión e incertidumbre con que se viven estos días, el temor ante la enfermedad, los problemas para conciliar el sueño, o el no realizar las paradas necesarias en la conducción -por la flexibilización de los tiempos de descanso-, pueden ser factores que hayan incidido en mayor medida en la siniestralidad que ha habido.

PUBLICIDAD Content_3
PUBLICIDAD Mobile_Footer_1