La zona de carga también necesita estar preparada para la jornada. Lexton propone sus suelos de contrachapado de abedul antideslizante de 9 mm como una solución para proteger el interior de las furgonetas y responder a las exigencias del uso profesional.
La oferta está disponible en dos acabados, gris y marrón, con el mismo planteamiento de resistencia y durabilidad.
Con la llegada de las lluvias como punto de partida de su comunicación, la compañía pone el foco en la elección del material que recubre el piso del vehículo. Su propuesta combina una construcción multicapa con una superficie diseñada para mejorar el agarre en la zona de carga.
Construcción multicapa para el uso intensivo
Según Lexton, el contrachapado de abedul ofrece una elevada resistencia mecánica gracias a su construcción multicapa. La empresa destaca su capacidad para afrontar un uso frecuente y las exigencias asociadas a las cargas pesadas, sin concretar una capacidad de carga específica para el revestimiento.
La resistencia es, junto con la durabilidad, uno de los argumentos de esta solución. El material se presenta como una opción para acompañar al vehículo durante años y mantener un suelo preparado para la actividad cotidiana.
El acabado antideslizante busca mejorar el agarre en la zona de carga. Es una de las características que Lexton destaca para quienes necesitan equipar su furgoneta con una superficie adaptada al trabajo diario.
La propuesta se centra así en dos elementos complementarios: la resistencia del tablero y la textura de su superficie, pensadas para responder al uso continuado del espacio de carga.
Los profesionales pueden elegir entre contrachapado de abedul antideslizante gris y contrachapado de abedul antideslizante marrón. Ambos tienen un espesor de 9 mm y, según la compañía, ofrecen la misma resistencia, por lo que la elección permite adaptar el acabado al interior de la furgoneta.
Lexton plantea esta gama para quienes vayan a instalar un suelo nuevo y busquen un material resistente y duradero. Una propuesta de equipamiento centrada en proteger una de las superficies más expuestas al uso diario del vehículo comercial: el piso de la zona de carga.








