ASTIC ha elaborado una infografía y una calculadora online para mostrar que el encarecimiento del gasóleo en el transporte pesado tiene un impacto prácticamente imperceptible en el precio final de los productos, inferior a un céntimo por kilo transportado.
La Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC) sostiene que la subida del precio del gasóleo en las últimas semanas, derivada del conflicto en Oriente Próximo, ha elevado los costes de explotación de los transportistas, pero apenas se traslada al consumidor final.
Según la patronal, el combustible ya supone alrededor del 40% de los gastos de los operadores, lo que ha obligado al sector a aplicar un aumento de tarifas del 20% conforme a la normativa vigente.

ASTIC explica que, según la calculadora del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, el precio del gasóleo antes de IVA pasó de 1,10 euros a 1,71 euros por litro entre abril de 2025 y abril de 2026, lo que supone un incremento del 55,4%.
En un ejemplo de transporte con un camión articulado de 44 toneladas, ese aumento se traduce en una subida de 221,6 euros sobre un porte de 1.000 euros, es decir, un 22,16% más sobre la tarifa inicial.
Aun así, la organización subraya que el efecto sobre el precio del producto transportado es muy reducido. En una carga de 23.000 kilos, la repercusión final equivale a menos de un céntimo por kilo de mercancía, por lo que las subidas en los lineales no pueden atribuirse al transporte por carretera, según la patronal.
El incremento del coste del combustible activa la cláusula de revisión de precios prevista en la Ley 15/2009 del contrato de transporte terrestre de mercancías, reforzada recientemente por el Real Decreto-ley 9/2026.
Esta norma establece la actualización automática de las tarifas en función del precio del gasóleo y obliga a reflejar el ajuste de forma desglosada en la factura cuando la variación supere el 5% o el umbral pactado.
Como apoyo a sus empresas asociadas, ASTIC ha desarrollado una calculadora online que permite estimar de forma rápida y precisa la actualización de los costes del transporte según la evolución del combustible.
Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de la patronal, insiste en que el impacto del diésel sobre el precio final es mínimo y que, hasta la entrada en vigor del nuevo RD-L, el sector no había podido repercutir estos incrementos en sus tarifas.



