Renault Trucks, reconocido por su compromiso con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), ha obtenido por sexto año consecutivo la certificación Oro de la organización independiente Ecovadis.
Con una puntuación de 78 sobre 100, el fabricante francés se sitúa entre el 5% de las mejores empresas evaluadas.
En 2024, la agencia de calificación de la RSC Ecovadis evaluó a 130.000 empresas internacionales en función de 21 criterios agrupados en cuatro categorías: Compras sostenibles, Trabajo y derechos humanos, Ética y Medio ambiente.
Con una puntuación de 78 sobre 100, un aumento de 15 puntos en comparación con 2018, el año de su primera certificación Gold, Renault Trucks refuerza su posición como líder en responsabilidad social corporativa.
En sus conclusiones, Ecovadis destacó el avanzado sistema de gestión implementado por Renault Trucks para abordar los desafíos éticos y ambientales.
Por tercer año consecutivo, Renault Trucks ha obtenido una puntuación de 100/100 en la categoría de Medio Ambiente. Este resultado reconoce los esfuerzos continuos del fabricante para reducir la huella medioambiental de sus operaciones y de los vehículos que pone en circulación.
La marca francesa produce camiones eléctricos en serie en sus fábricas de Blainville-sur-Orne y Bourg-en-Bresse que, operados por transportistas, ya han recorrido 25 millones de kilómetros, evitando la emisión de 24.000 toneladas de CO2. Este compromiso con la movilidad descarbonizada ha contribuido significativamente a la obtención de la máxima puntuación.
Renault Trucks también se compromete a reducir el impacto medioambiental de sus centros. Por ejemplo, el fabricante se ha embarcado en un ambicioso proyecto para equipar su centro industrial de Bourg-en-Bresse con 17 hectáreas de cubiertas fotovoltaicas de aquí a 2026. Esta instalación producirá una cantidad de electricidad equivalente al consumo anual de 17.500 habitantes, parte de la cual será auto consumida por el centro.
Renault Trucks refuerza sus prácticas de compra responsable evaluando al 93% de sus proveedores de primer nivel en función de criterios relacionados con los derechos humanos, las condiciones de trabajo, el medio ambiente y la ética empresarial. Cada proveedor recibe sistemáticamente un estricto código de conducta y se realizan auditorías y autoevaluaciones periódicas para promover la mejora continua.



