Las movilizaciones agrarias de la última semana mantienen más de 40.000 transportistas españoles «secuestrados» en las principales vías de comunicación hacia Europa, según denuncia FENADISMER.
La situación ha alcanzado niveles críticos, con camioneros permaneciendo días seguidos en sus vehículos en condiciones infrahumanas, mientras los Gobiernos español, catalán y vasco permanecen de facto inactivos ante los bloqueos reiterados en las carreteras.
El impacto económico de los bloqueos
Los cortes de carretera han obstaculizado el transporte de 5 millones de toneladas de mercancía durante la última semana, una cifra que podría crecer significativamente si las movilizaciones continúan como han advertido sus convocantes. Este volumen sin transportar no solo afecta a las propias empresas transportistas, sino que amenaza la actividad de multitud de fábricas e industrias en el país.
Particularmente paradójico resulta que los bloqueos están impidiendo también la exportación de productos hortofrutícolas, sector que históricamente ha sido uno de los principales beneficiarios del transporte por carretera. La reducción en el volumen transportado a nivel interno y de exportación está generando perjuicios económicos sin precedentes para el tejido productivo español.
Pasividad institucional y libre circulación comprometida
FENADISMER ha denunciado la absoluta pasividad y complicidad de las fuerzas de seguridad de los tres Gobiernos implicados, que no están garantizando el derecho fundamental a la libre circulación de mercancías. Según la organización, esta inacción da «alas» a los manifestantes para continuar cortando carreteras con total impunidad.
La organización transportista ha advertido que, de persistir la inacción ante las nuevas convocatorias de movilizaciones agrarias anunciadas para esta semana, exigirá las responsabilidades judiciales que procedan hasta que se garantice el derecho legítimo de los transportistas a circular y desarrollar su actividad con normalidad.



